Juegos Olímpicos de Invierno: Franjo von Allmen asciende al Olimpo del esquí alpino con sus tres oros en Milano Cortina
El suizo se convierte en leyenda olímpica al ganar el Súper-G después de hacerlo en el descenso y la combinada y ha igualado el récord de títulos de su deporte en una sola edición de los Juegos de Invierno donde Sebastián Endrestad lucha en el cross country olímpico

El suizo Franjo von Allmen se ha situado a la altura de grandes leyendas olímpicas al ganar su tercer oro en esquí alpino en estos Juegos de Milano Cortina 2026.
Esa cifra es la máxima que se ha logrado hasta ahora en este deporte y a la que antes de esta nueva superestrella habían llegado el austriaco Toni Sailer (Cortina 1956), el británico Jean-Claude Killy (Grenoble 1968) y la croata Janica Kostelic (Salt Lake City 2002).
En el caso de esos dos hombres, dominadores en una época todavía temprana del esquí alpino, los tres oros eran además un tope insuperable porque solo disputaban las disciplinas de descenso, eslalon y eslalon gigante; mientras que desde Calgary 1988 el programa olímpico del esquí se amplió a las actuales cinco pruebas.
Von Allmen, de 24 años, que el sábado se proclamó campeón olímpico de descenso y que el lunes había capturado su segundo oro, en la combinada, ha seguido con su racha en la pista Stelvio de Bormio al imponerse este miércoles en el supergigante (Súper-G) por solo 13 centésimas al estadounidense Ryan Cochran-Siegle.
El podio lo ha completado el suizo Marco Odermatt, que ha quedado a 28 centésimas. El compatriota de Von Allmen, que ha sido el mejor de las últimas temporadas, se presentó a estos Juegos con aspiraciones de ganar precisamente tres oros.
Odermatt, de 28 años, se ha subido así por primera vez al podio en Milano Cortina 2026 después de quedar cuarto en las dos anteriores pruebas, la posición más amarga para un deportista –una «mierda», en sus propias palabras–. Eso sí, el sábado Oddermart se presenta como favorito en el eslalon gigante, su especialidad.

Entre tanto, el fornido Von Allmen sigue con los pies en la tierra una vez se quita los esquíes. Con su tercer oro olímpico al cuello y concluida –en principio– su participación en estos Juegos, ha dicho que de momento no piensa en «hacer historia» ni quiere cambiar de estilo de vida –valora mucho la tranquilidad de su pueblo en el cantón de Berna, donde también es carpintero–. Y ha reconocido que en el supergigante ha tenido «mucha suerte» al salir antes que algunos de sus máximos rivales porque las condiciones de la pista, a pleno sol, han empeorado con el paso de los minutos.
Bormio no es monte Olimpo, pero los Alpes italianos han alumbrado a un nuevo mito que también sabe rendirse ante dioses superiores.
Por ultimo señalar que el esquiador nacional Sebastián Endrestad finalizó en el 86° puesto del sprint clásico en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano – Cortina 2026.
En la aldea de Lago de la municipalidad de Tesero, el fondista de origen noruego completó los 1,5 kilómetros en 3:43.31. El viernes, Sebastián volverá a competir en los 10k con intervalos.
