Juegos Olímpicos de Invierno: Un medallista noruego confiesa una infidelidad al acabar su prueba

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Sturla Holm Laegreid contó emocionado su historia a la televisión de su país nada más conseguir el bronce en triatlón: «Hace tres meses cometí mi mayor error y engañé al amor de mi vida», dijo entre lágrimas.

Es una seria candidata a ser una de las historias y declaraciones más virales de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026.

El noruego Sturla Holm Laegreid, nada más ganar la medalla de bronce en biatlón en los Juegos Olímpicos de Invierno el martes, hizo una sorprendente confesión: ha engañado a su novia hace tres meses y le pide abiertamente otra oportunidad.

«Hay alguien con quien quería compartirlo y que quizá no esté viendo la televisión hoy. Hace seis meses conocí al amor de mi vida, la persona más bonita y amable del mundo», afirmó.

«Hace tres meses cometí mi mayor error y la engañé», añadió entre lágrimas. «Se lo conté hace una semana. Han sido las peores semanas de mi vida».

Sin nombrar a la mujer, Laegreid, de 28 años, la comparó con el premio más prestigioso de los Juegos. «He ganado una medalla de oro en mi vida y probablemente haya mucha gente que me mire con otros ojos, pero yo solo tengo ojos para ella», afirmó. «El deporte ha ocupado un lugar ligeramente diferente (en mi vida) estos últimos días. Sí, ojalá pudiera compartirlo con ella».

El biatleta hizo esta revelación a la televisión pública noruega NRK después de ganar la medalla de bronce en una carrera en la que se impuso su compatriota Johan-Olav Botn, seguido del francés Eric Perrot.

«Ahora espero no haberle arruinado el día a Johan», dijo sobre el ganador de la medalla de oro. «Quizás fue muy egoísta de mi parte dar esa entrevista. Así que sí, no lo sé. Estaba, estoy un poco, no sé… No estoy realmente aquí mentalmente», dijo a los periodistas aproximadamente una hora después de la entrevista.

Más tarde, en declaraciones alal periódico noruego VG, Laegreid redobló su apuesta y volvió a suplicar a su novia que le diera una segunda oportunidad. «Me di cuenta de que ella es la mujer de mi vida y que no puedo vivir toda mi vida ocultándole un secreto. La única forma de resolverlo es contarlo todo y ponerlo todo sobre la mesa, y esperar que ella siga queriéndome».