Super Bowl LX: Seattle Seahawks campeón tras vencer a Patriots y logra su segundo título
Se vengaron ayer domingo de los New England y los doblegaron con un sólido 29 a 13 en el Levis Stadium de la ciudad de Santa Clara, California,

El campeón es del pueblo. No suena a algo habitual en una Super Bowl, pero los Seattle Seahawks lo son con todas las letras. La franquicia del estado de Washington logró su segunda corona al destrozar (13-29) a los históricos New England Patriots en la edición LX del partido que mueve a los Estados Unidos de América. El premio al mejor equipo del curso, al grupo sin egos y con el culto a la defensa como eje central de una corona que sabe a justicia.
Los Seahawks son un equipo de autor. Uno que jamás renunció a competir tras la histórica corona de 2013 y los años en la nada y que da a una ciudad alejada de focos un título merecido. Lo hace con un quarterback que no parecía elegido para los grandes momentos, SamDarnold. Con el receptor más talentoso del mundo, Jaxon Smith-Njigba. Y una colección de nombres que reventó a los Patriots. Desde el flamante MVP Kenneth Walker III hasta una defensa donde el grupo supera a cualquier nombre propio.

Aunque los hay. Están los Julian Love, Derick Hall, Byron Murphy… Son nombres ya de leyenda. Y los artífices de una victoria donde no existió comparación. Seattle mandó de principio a fin, aceleró y superó a New England en una combinación de presión defensiva, captura a Drake Maye y la perfecta ejecución en los momentos importantes de una Super Bowl que se recordará. La Benito Bowl, bautizada de forma merecida tras el espectacular show de Bad Bunny al descanso, es del equipo que nunca dejó de creer.
Allí Bad Bunny tomó el mando de las operaciones, dejó un descanso legendario con su estilo y diversión. Y Seattle decidió que también se lo iba a aplicar después del increíble «lo único más potente que el odio es el amor» del artista de Bayamón.

El anillo era de Seattle. Por trabajo, defensa y ejecutar en el momento importante. Del primer al último minuto. Y con el broche de Uchenna Nwosu. La defensa volvía a tocar a Maye, perdía el oval y la defensa de los Seahawks colocaba un touchdown más. El que resumía la final.
Hasta el 13-29 final. El segundo anillo de la historia de un equipo que cambió los egos por una defensa prodigiosa y un ataque que jamás falló. Que da premio a una ciudad aislada de los grandes nombres del deporte, pero que ahora es campeona a lo grande. Los Seattle Seahawks son los reyes de la NFL. La Super Bowl LX se viste de verde y azul. El equipo del pueblo.
