Joaquín-Niemann

El chileno se ubica en el T11 en el Aronimink Golf Club y con 18 hoyos por jugar este domingo

Joaquín Niemann necesitaba una reacción y la encontró en el momento justo. En la tercera ronda del PGA Championship, segundo major de la temporada, el chileno firmó una gran vuelta de 66 golpes (-4) en el Aronimink Golf Club, resultado que lo volvió a acercar a los puestos de avanzada después de un viernes más complejo.

El talagantino completó una jornada intensa, de mucho movimiento, con cinco birdies, un águila y tres bogeys, para alcanzar un acumulado de -2 tras 54 hoyos y ubicarse T11, a cuatro golpes del líder.

La vuelta no comenzó de la mejor manera para Niemann, que abrió con bogey en el hoyo 1. Sin embargo, la respuesta llegó rápido: birdie en el 3 y luego dos aciertos consecutivos en el 8 y 9 para cerrar la ida con mejores sensaciones.

Después de un nuevo tropiezo en el hoyo 12, el chileno encontró su mejor tramo del día. Bajó el 13 y el 15, y luego dio el golpe más importante de su ronda con un águila en el par 5 del hoyo 16, que lo impulsó con fuerza en el tablero y lo volvió a meter en la conversación del campeonato.

Un bogey en el 17 frenó parte del envión, pero no opacó una actuación valiosa para el chileno, que logró recuperar terreno en una jornada clave y dejar abierta la posibilidad de cerrar el torneo con un resultado importante.

En la cima, el estadounidense Alex Smalley lidera con -6, seguido por un grupo de jugadores con -4 integrado por Matti Schmid, Nick Taylor, Jon Rahm, Aaron Rai y Ludvig Åberg. Más atrás aparecen nombres como Rory McIlroy, Xander Schauffele y Patrick Reed, todos con -3, en un leaderboard apretado de cara al domingo.

Para Niemann, la semana tiene un significado especial. Es su regreso a un major después de no haber disputado el Masters, y además en el campeonato donde consiguió el mejor resultado de su carrera en torneos grandes, con un octavo lugar en el PGA Championship 2025.

Con 18 hoyos por jugar, el chileno llega al domingo con margen para seguir escalando y con la confianza de haber recuperado parte del golf que lo llevó a competir entre los mejores del mundo. En este tipo de escenarios, una ronda puede cambiar una semana. Y Niemann ya dio el primer golpe.