Liga Nacional Basquetbol: Previsible goleada del Campanil sobre Boston

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En tanto las otras dos series quedaron 1 a 1 con victorias de Las Animas de local sobre P Varas y de Leones de visita sobre P Alto

A pesar de jugar una buena primera mitad, donde terminó igualado en el marcador 37-37, Puerto Varas Basket se quedó sin gasolina en la segunda parte y cayó en el juego 2 de la serie semifinal de la zona sur ante Las Animas por 82 a 71. 

Un mal tercer cuarto, dominio absoluto de los tableros por parte de los animeños, tres posesiones consecutivas con pérdidas de balón a minutos de empezar el último parcial, cuando la desventaja se logró reducir a 5 puntos, y la imposibilidad de controlar a Tato Martínez (una vez más) y Suárez, fueron algunos de los factores claves en la noche de sábado en el Coliseo. 

A diferencia del juego 1, el control del partido estuvo en las manos de Las Ánimas, que una vez más encontraba en Martínez su principal vía de gol, mientras Puerto Varas tenía en Ocasio a su única rueda de auxilio en ofensiva, ante las floja primera mitad de Joshua Morris y Bakir Cleveland al momento de atacar el aro.

La lucha rebotera era claramente ganada por los locales, pero los dirigidos de Gamarra cuidaron muy bien el balón durante la primera mitad, con sólo 3 pérdidas, permitiéndole esto terminar sus ofensivas y seguir sumando a pesar de no tener buenos porcentajes desde la cancha. Un cierre con un triple de Ocasio le dio a los lacustres el empate en el encuentro a pesar de haber tenido desventaja de 7 puntos. 

El comienzo de la segunda mitad fue el momento donde se quebró el partido a favor de los locales. Alta efectividad desde los 6.75, aprovechando las segundas oportunidades que entregó la defensa de Puerto Varas, con triples de Horton, Suárez y Martínez, llevando la ventaja al doble dígito. La respuesta no fue la necesaria, con el equipo dando muestras de desgaste tras la victoria en el juego 1 y sin la efectividad necesaria desde la cancha para hacer frente al buen momento del local.

Cuando la desventaja logró bajarse a los 5 puntos con 8 minutos por jugar en el último parcial, pérdidas en tres posesiones consecutivas, fueron el último clavo en el ataúd para el juego 2. Remando siempre contra una desventaja entre los 8 y 10 puntos, Puerto Varas no logró acercarse más, a pesar de seguir luchando en los minutos finales, pero siempre desde una posición demasiado desventajosa.

 El goleador de la jornada fue Jonathan Ocasio con 24 puntos, seguido por Joshua Morris, que convirtió sus 12 puntos en la segunda mitad. En el cuadro local, el trío de Martínez (23), Suárez (21) y Horton 19) se combinó para 63 puntos.

La derrota del sábado no puede nublar el panorama general de la serie. Puerto Varas enfrentó al segundo clasificado, se trajo uno de los juegos en calidad de visita, recuperando la localía. El próximo viernes y sábado cuenta con la opción de cerrar la serie a su favor con un Fiscal lleno.

En otro duelo Universidad de Concepción y Boston College protagonizaron un partido de alto roce, por la Conferencia Centro de la Liga Nacional de Básquetbol de Chile. El primero de hasta cinco encuentros —a menos que alguno de los dos equipos gane tres— para definir quién avanzará a la final. El Campanil trabajó para doblegar al cuadro de Maipú, en la capital de la Octava Región con un expresivo 120-66

La estupenda cancha del gimnasio “A” fue una pulsión. Como es tradición, el cuadro penquista congregó a su fanaticada, y con tiempo se instaló el comercio para expender confites. Al interior de la bóveda resonaba la música bailable, mientras el corpóreo “Mateo”, mascota de los amarillos, exhibía el trofeo de la Copa Chile 2026.

Boston College ha evidenciado durante el año un buen ataque, en partidos de alto ritmo, y llegaba a estos playoffs como un equipo peligroso —especialmente en el “Nido”—, con ritmo competitivo y creciente confianza tras dejar atrás a Colo-Colo en una serie dramática. Aunque también ha sabido de traspiés, gentileza precisamente de una UdeC que, invicta en la fase regular, ha sido la gran dominadora de la conferencia.

Tras un arranque friccionado, Evans Jr. abrió fuego con un llamativo triple y el Campanil comenzó a dominar. Boston intentó articularse a través de Bradlee Haskell, y Ordóñez, líder perimetral, terminó desplomado sobre el parqué tras un golpe en la mandíbula. Desde entonces el juego fue completamente penquista: presión defensiva, velocidad y castigo exterior para cerrar el parcial 31-12.

En el segundo cuarto Boston lució menos seguro. Alguna patriada de Mérida concluyó en falta en el retorno. La UdeC, en cambio, jugó como un solo músculo: los latigazos de Maxwell, empujados por el bombo y la barra, estiraron el parcial hasta un expresivo 70-33.

El tercer cuarto mantuvo la dinámica. Haskell siguió siendo efectivo cuando encontró tiempo y espacio, aunque varias veces conoció el suelo, al fragor de la disputa. La UdeC mostró todas las cartas de su invicto: intensidad, orden y despliegue físico. En el tercer cuarto, Boston acusó el desgaste, y rotó piezas sin éxito.

La jornada se cerró con un expresivo 120-66. El prolífico Schultz aportó cerca de un tercio de las anotaciones para la visita; Ball, energía en defensa y transición: algo de lo que deja este primer golpe, rotundo. El planteo funcionó al comienzo. Triples abiertos, bandejas, tiros de media distancia que no cayeron, según el técnico de los azules, sacaron al equipo del partido:

Por último, el equipo de Municipal Puente Alto cayó por 101 a 93 ante Colegio Los Leones en un intenso encuentro que dejó la serie de playoffs 1-1 y se disputó en el Gimnasio Municipal Irene Velásquez.

Durante este partido, Joaquín Pino destacó como el mejor valorado con 22 puntos, 9 rebotes y 5 asistencias, mientras que Rakim Brown aportó 17 puntos para los locales.