gettyimages-2277375431-2048x2048

Los Knicks vencieron 4-0 a los Cavaliers al ganar de visita por 130 a 93 y esperan campeón del Oeste para la gran final

La Gran Manzana tendrá un gran lunes de festejos después de volver a una final después de 27 años. Los Knicks aplastaron por 130-93 a los Cavaliers, barrieron la definición del Este por 4-0 y jugarán por el título.

Karl Anthony Towns fue goleador con 19 puntos y 14 rebotes, seguido por 17 de OG Anunoby, 16 de Landry Shamet y 15 tanto de Mikal Bridges como de Jalen Brunson. En los locales no alcanzó la lucha casi solitaria de Donovan Mitchell, con 31 puntos. La nota negra, una vez más, fue la noche de James Harden, que se quedó en 12 puntos con 2/8 de campo, 0/6 en triples y 5 pérdidas en 33 minutos.

Los Knicks tuvieron un arranque dominante, aprovechando las desatenciones defensivas de los locales, con Brunson como líder (7 puntos y 4 asistencias) y primero con Towns (8) y luego con Robinson (6), más un 50% en triples. Del lado de Cleveland, Mitchell fue la cara con 12 puntos, acompañado por 7, pero un bajo 29% de larga distancia los complicó y cerraron el primer cuarto con ventaja visitante por 38-26.

New York continuó manejando con tranquilidad el trámite en el segundo parcial, con un gran ingreso de Shamet, con 11 puntos, para aumentar la máxima. Del otro lado, con un Harden apagado, todo pasó a defender de Mitchell, pero poco pudo hacer Cleveland en defensa y los Knicks se fueron al entretiempo arriba por 68-49.

En la segunda mitad no hubo equivalencias, entre unos Knicks que mantuvieron su concentración con Towns, Anunoby y buenos pasajes de McBride, para aumentar cada vez más la diferencia. Nuevamente el único que apareció fue Mitchell en los locales, que bajaron los brazos muy rápido y no dieron respuesta alguna para remontar.