Roland Garros: Eliminada la kazaja Elena Rybakina

rubaeliom

La 2 del mundo perdió ante la ucraniana Yuliia Starodubtseva en tanto otra Top como Jasmine Paolini cayó ante la argentina Solana Sierra.

Hay historias que parecen escritas para el cine. La de Yuliia Starodubtseva tiene todos los ingredientes: guerra, sacrificio, una carrera tardía, un ascenso inesperado y una promesa romántica que hoy vuelve a tomar fuerza tras la victoria más grande de su vida.

La tenista ucraniana dio el golpe del día en Roland Garros al eliminar a la N.º 2 del mundo, la kazaja Elena Rybakina, en un dramático partido de segunda ronda que terminó 3-6, 6-1 y 7-6(4). Fue su primera victoria ante una jugadora del top-10, convirtiéndose en el gran ‘batacazo’ en lo que va del torneo. Sin embargo, detrás del triunfo hay una historia todavía más llamativa.

Starodubtseva contó entre risas en rueda de prensa que su novio le hizo una promesa muy particular: “Él es mi entrenador. Me dijo que si entro en el top 50 me pedirá matrimonio. Ahora está asustado. Estoy cerca de lograrlo”.

Hasta hace poco parecía una meta lejana. Sin embargo, la ucraniana atraviesa el mejor año de su carrera. Alcanzó la final del WTA 500 de Charleston y llegó a Roland Garros en el mejor momento de su etapa profesional.

Con el triunfo ante Rybakina, la escalada ya no parece una fantasía. Starodubtseva llegó al torneo rondando el puesto 55 del mundo y ahora quedó muy cerca de romper esa barrera simbólica que podría cambiarle la vida tanto dentro como fuera de la cancha.

A diferencia de muchas estrellas del circuito, Starodubtseva no explotó como adolescente. Su camino fue mucho más lento. Pasó por el tenis universitario en Estados Unidos, obtuvo una maestría y recién después apostó de lleno al profesionalismo. Por eso, en el circuito la consideran una “late bloomer”, es decir una jugadora que floreció tarde.

Además, arrastra una carga emocional enorme, pues lleva años sin poder regresar con tranquilidad a Ucrania debido a la guerra. Esa realidad marcó profundamente su carrera y también su personalidad en el tour.

En la Suzanne Lenglen, Starodubtseva mostró una mezcla de resistencia mental y valentía para remontar ante una de las favoritas al título. Rybakina, campeona del Abierto de Australia este año y una de las jugadoras más fuertes del circuito, parecía tener el partido controlado tras el primer set.

Pero la ucraniana reaccionó con agresividad desde el fondo, elevó el ritmo y terminó imponiéndose en un tie-break final cargado de tensión. El estadio terminó rendido ante una jugadora que hace apenas un año todavía peleaba en torneos menores y fases clasificatorias.

Ahora, además de seguir soñando con una histórica campaña en París, también quedó más cerca de ese otro objetivo: el top-50… y quizás un anillo.

Las impactantes imágenes se suceden este miércoles en Roland-Garros. Después de los terribles calambres de Jakub Mensik en el cuadro masculino, o la grave lesión sufrida por Hailey Baptiste, fue Jasmine Paolini quien mostró señales de angustia en la pista Suzanne-Lenglen.

Sin embargo, todo parecía ir bien para la italiana en su segundo turno, que la enfrentaba a Solana Sierra, 68ª del mundo. Paolini dominó durante mucho tiempo, liderando 6-3, 4-2 y encaminándose hacia una victoria sin problemas. Pero la dinámica se invirtió por completo, y Sierra, al borde del precipicio, encadenó cuatro juegos consecutivos para igualar el partido a un set.

La argentina, que había resurgido de la nada en este partido, apretó aún más al comienzo del tercer set. Con 3-0 en contra, Paolini pidió la intervención del fisioterapeuta por un dolor en el pie, un problema físico que ya la había estado molestando desde el torneo de Roma. Llorando en su banquillo, la finalista de la edición de 2024 parecía al borde del abandono.

No obstante, la italiana decidió continuar el encuentro e incluso logró acercarse tras recuperar un break de desventaja. Pero volvió a ceder su saque con 2-3, permitiendo que Sierra recuperara la ventaja en el marcador. Después de 2h09 de combate, la argentina selló su pase a los dieciseisavos de final de Roland-Garros al imponerse por 3-6, 6-4, 6-3.

Con dificultades esta temporada, con 12 victorias y 11 derrotas, Paolini abandona París entre dudas. Mermada físicamente y también con una cruel falta de confianza, la jugadora de 31 años deberá rehacerse sobre hierba en el mes de junio.