Roland Garros: Horacio Zeballos y Marcel Granollers se consagran bicampeones
Una dupla para la historia que reinan otra vez en París y conquistan su tercer título de Grand Slam juntos tras vencer a Harri Heliovaara y Henry Patten

Horacio Zeballos y Marcel Granollers volvieron a escribir una página dorada en París. La dupla hispano-argentina defendió con éxito la corona de Roland Garros y conquistó su tercer título de Grand Slam juntos tras una actuación dominante en la final.
La final enfrentaba a las dos mejores parejas del mundo. Los máximos favoritos, Horacio Zeballos y Marcel Granollers, llegaban como campeones defensores, líderes del ranking por equipos y con dos títulos de Grand Slam en su historial conjunto: Roland Garros y US Open 2025. En semifinales habían derrotado a Simone Bolelli y Andrea Vavassori por 7-6(4) y 6-4, tomándose revancha de recientes derrotas sufridas ante los italianos.
Del otro lado aparecían los segundos cabezas de serie, Harri Heliovaara y Henry Patten, campeones de Grand Slam y finalistas tras una sólida campaña en París. El choque reunía por primera vez en la historia reciente de Roland Garros a los preclasificados N°1 y N°2 en la definición masculina de dobles.

La final comenzó con tensión y altísimo nivel. Zeballos y Granollers golpearon primero al aprovechar las imprecisiones de Heliovaara con el saque y consiguieron un quiebre tempranero. Aunque los británico-finlandeses reaccionaron para equilibrar el marcador, la experiencia de los defensores del título terminó inclinando la balanza. Con Granollers dominando desde el fondo y Zeballos firme en la red, la dupla hispano-argentina recuperó la ventaja en el tramo decisivo y cerró el parcial por 6-4 tras 43 minutos de juego.
El segundo capítulo fue prácticamente un monólogo de los campeones. Patten cometió errores poco habituales en el inicio y Zeballos-Granollers aprovecharon cada oportunidad para tomar distancia rápidamente. Con el control absoluto de los intercambios y una eficacia notable en los puntos importantes, los números uno del cuadro neutralizaron cualquier intento de reacción de sus rivales. El 6-2 definitivo reflejó la superioridad mostrada durante toda la tarde parisina y selló una defensa impecable del título, lograda sin ceder un solo set en todo el torneo.