Roland Garros: Mirra Andreeva es la nueva reina de París
En la final la rusa tan solo cedió cinco games ante la polaca que venis de la qualy Maja Chwalinska y a sus 19 años conquista su primer Grand Slam

A los 19 años, la tenista rusa Mirra Andreeva escribió el capítulo más importante de su joven carrera al conquistar el título de Roland Garros 2026, tras vencer en la final a la polaca Maja Chwalinska por 6-3 y 6-2. Su conquista en la arcilla parisina representa la consolidación definitiva como una de las figuras emergentes más importantes del circuito femenino; tras varios años siendo considerada una de las mayores promesas del tenis mundial, la joven rusa transformó su potencial en resultados concretos al conquistar su primer título de Grand Slam.
Sobre el papel y dada la diferencia de ambas en el ranking WTA, Andreeva era la gran candidata para quedarse con el título, favoritismo que plasmó en la Philippe Chatrier al exhibir un tenis agresivo y con determinación desde el principio hasta el final. A pesar de no haber sido tan efectiva con saque, estuvo por debajo del 60 por ciento de certeza con el primero y el segundo, sacó buenos dividendos estando al resto, pues quebró en siete de los nueve games jugados con el servicio de la polaca, gran sorpresa del torneo.

El partido empezó con cuatro quiebres en los primeros cuatro games y fue la polaca la primera en ganar el juego con su saque; sin embargo, sería el único del set, pues la rusa tomó el control del partido e hilvanó cuatro games consecutivos para tomar la delantera. El dominio de Andreeva se extendió hasta el segundo parcial, llegando a liderar por 5-0, pero una leve reacción de Chwalinska le permitió recortar distancias, alargar un poco más la duración del partido y justo cuando servía para acercarse más, llegó otro quiebre para la N.° 8 del ranking WTA con el cual selló el partido.
Lo hecho en este torneo le permitirá a Andreeva ganar dos posiciones en la clasificación mundial, pasando de la octava a la sexta casilla; entre tanto, Chwalinska tendrá un salto de calidad, ganando 93 casillas y ubicándose a partir del próximo lunes en el lugar N.° 21, asegurando de paso su ingreso a los cuadros principales de los torneos más importantes del mundo, pues acá avanzó desde la fase previa.

En la primera manga la historia comenzaba pareja. Los nervios de jugar una final de Grand Slam estaban presentes en el duelo y la polaca comenzaba con algunos fallos en el servicio. Sin embargo, la rusa estaba lejos de su mejor tenis y los quiebres empezaron a repartir la paridad del partido.
El marcador se mantenía igualado hasta llegar al 3-3. Desde allí, la tenista rusa fue más eficaz y cometió menos errores, estando más fresco desde lo físico. Andreeva aprovechó esto para tomar una buena diferencia con su juego y logró la ventaja necesaria para romper el saque de la polaca y mantenerlo con el suyo, poniéndose arriba y llevándose el set por 6-3.

En la segunda manga la historia cambió rotundamente. El desgaste físico de Chwalinska se hizo notar rápidamente, algo que encontró una clara diferencia en el marcador. La tenista rusa rápidamente encontró ventaja en el marcador con dos quiebres seguidos y no le dio ninguna opción a la polaca de recuperarse. Con dos quiebres, la polaca firmó una buena ventaja para ponerse 4-0.
Aunque la polaca buscó variantes, no pudo remontar la diferencia ante una Andreeva intratable. Luego de estar 0-5, Chwalinska aprovechó algunos errores de Andreeva, por producto de la tensión, y pudo recuperar un quiebre. Sin embargo, la rusa pudo serenarse y finalmente tomó la victoria por 6-3 y 6-2 para levantar el título en París.
