Mundial 2026 Harry Kane salva a Inglaterra y lo lleva a los octavos de final
Una vez más el delantero marcó dos goles al final del partido para remontar el tanto de Cipenga, uno de los delanteros de un RD Congo que cayó con honor.

Los Tres Leones se impusieron por 2-1 sobre los Leopardos por los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026 y enfrentarán a México en la próxima ronda.
Inglaterra 1-1 RD Congo
Inglaterra: Kane (75, 86) RD Congo: Cipenga (7)
Harry Kane no tenía en sus planes tomar un avión de vuelta a Europa. Un delantero como él no podía tampoco no formar parte de la fiesta de estrellas que está siendo esta Copa Mundial de la FIFA 2026. Tardó en aparecer, es verdad, sus compatriotas probablemente hubiesen preferido que el alivio llegase antes, pero el hecho es que llegó. El delantero inglés marcó dos goles en la segunda mitad, suficientes para remontar la ventaja inicial de RD Congo y permitir respirar a todo su país.
Todos los planes del partido saltaron por los aires en el minuto siete de partido. Congo tenía el balón en los pies de Chancel Mbemba, levantó la cabeza y ejecutó un centro cruzado, bastante pasado, camino de la banda izquierda. Ahí apareció Brian Cipenga, remató con mucho tino y puso el 0-1 en el marcador.

No había pasado ni una décima parte del partido, pero los nervios llegaron a la expedición de Inglaterra, que tiene un historial largo de sinsabores en mundiales y a estas alturas no se fía ya ni de su sombra. Además, en esta Copa Mundial ya se había enfrentado a una defensa cerrada, la de Ghana, y se había visto que ese estilo podía atragantársele.
Con más oficio que brillo, los ingleses se fueron acercando. Llegaron dos cabezazos excelentes de Jude Bellingham, pero Lionel Mpasi, que iba camino de ser uno de los héroes congoleños, realizó dos excepcionales paradas de reflejos que dejaron al atacante del Real Madrid con el rostro confundido.
No fue el único, porque Kane también tuvo alguna gracias a una carrera de Madueke que llegó a Rashford y un rechazo del portero. Se fue fuera por poco. Dicho así parecería un asedio del equipo inglés, pero nada de eso. Congo, además de defenderse bien, era capaz de generar contras con muchísimo peligro.
Porque los africanos, que llegaron a esta Copa Mundial con la última plaza del play off global, no andan cortos de efectivos. La más clara fue la de Yoane Wissa, un jugador que, como sus rivales, tiene pedigrí de sobra en la Premier League para no amilanarse. Su tiro al palo podría haber apretado todavía más los fantasmas que acompañan a los británicos. Fue el primer partido de eliminación en la Copa Mundial de la historia de la nación y pueden irse de Estados Unidos con la cabeza muy alta.

Pasaban los minutos y Tuchel iba cambiando cosas, a ver si algo funcionaba. Las bandas nuevas, Rice jugando de lateral… experimentos para evitar la catástrofe. Lo que terminó funcionando, sin embargo, fue Harry Kane, lo que tampoco es ninguna sorpresa para los aficionados al fútbol.
En el minuto 76 marcó de cabeza. Un centro de Gordon que el ariete del Bayern de Múnich remató con sutileza. No estaba todo el trabajo hecho, pero por lo menos el gol servía de analgésico, una buena manera de rebajar la tensión presente en el aire.
Su trabajo no había terminado ahí. Once minutos más tarde, rodeado de rivales, se sacó un disparo fortísimo, a más de 90 kilómetros por hora, uno de esos disparos que un portero solo puede parar si se lo encuentra por casualidad, que no fue el caso. Era el 1-2. David, esta vez, no iba a ganar a Goliat, porque con Goliat iba Kane y eso son palabras mayores.
Harry Kane es el primer jugador inglés en marcar dos goles en un partido de eliminación de una Copa Mundial desde Gary Lineker en 1990, que lo consiguió contra Camerún en cuartos de final y hoy fue el jugador del partido
