Copa Libertadores: Terminaron los duelos de ida de los octavos de final

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Liga de Quito rompió la valla invicta de Mirassol y consiguió un empate en Brasil y Rosario Central y Corinthians no se sacaron ventajas

Mirassol había convertido su estadio en una de sus principales fortalezas durante su histórica primera participación en la CONMEBOL Libertadores. En casa había ganado sus tres partidos de la Fase de Grupos y hasta este jueves 13 de agosto no había recibido goles. La ida de los Octavos de Final parecía encaminarse hacia el mismo desenlace pero Liga de Quito terminó con esa marca en el momento más inesperado, justo cuando Mirassol mejor jugaba: Michael Estrada apareció a los 37′ del segundo para establecer el 1-1 y dejar completamente abierta la serie rumbo al encuentro de vuelta en Quito.

El conjunto brasileño había conseguido ponerse en ventaja a los 15′ de la primera mitad. Una acción iniciada por Bruno Santos desde el sector derecho derivó en una pelota suelta dentro del área que Eduardo aprovechó para definir bajo y superar a Gonzalo Valle. El gol premió la contundencia del local, que encontró rápidamente una diferencia en un comienzo de partido que se presentaba favorable al visitante.

La respuesta de L.D.U Quito fue inmediata en términos futbolísticos. El equipo ecuatoriano mantuvo su postura y comenzó a jugar cada vez más cerca del arco defendido por Walter, quien arriesgaba en cada una de sus salidas con el pie. Con Estrada como referencia y Janner Corozo aportando desequilibrio por los costados, la visita consiguió atacar los espacios que fueron apareciendo detrás de la última línea de Mirassol.

Así construyó sus mejores momentos antes del descanso. Liga logró profundizar por ambos sectores, recuperó pelotas cerca del campo rival y obligó al conjunto paulista a sostenerse durante varios pasajes cerca de su propia área. Walter tuvo intervenciones importantes para conservar la ventaja y el travesaño también se interpuso entre Estrada y el empate cuando el delantero quedó en posición de definición sobre el cierre de la primera mitad.

Mirassol, aún con la ventaja en el marcador, consiguió cambiar el escenario después del descanso. Con mayor control de la pelota y una posición más adelantada de sus futbolistas ofensivos, el equipo de Rafael Guanaes logró alejar el juego de su arco y comenzó a encontrar espacios para atacar a una Liga que necesitaba asumir mayores riesgos.

Durante ese tramo, el local tuvo posibilidades para estirar la diferencia y darle otro rumbo a la serie. Edson Carioca, Reinaldo y Bruno Santos participaron de algunas de las aproximaciones más peligrosas de un Mirassol que parecía haber conseguido superar los momentos de mayor presión ecuatoriana.

Pero Liga nunca abandonó la búsqueda. Con el paso de los minutos volvió a cargar el área rival y encontró finalmente el premio a su insistencia. A los 37′ de la segunda mitad, Yerlin Quiñónez avanzó por izquierda y envió la pelota hacia el centro del área, Corozo participó de la acción, desvió la pelota y Estrada apareció donde suelen hacerlo los goleadores para sacar un remate potente, convertir el 1-1 y extender su gran momento de forma.

El tanto fue el primero que recibió Mirassol en esta edición de la CONMEBOL Libertadore como local. Su fortaleza había permanecido intacta durante toda la Fase de Grupos, pero Liga consiguió vulnerarla en el primer encuentro eliminatorio disputado por el conjunto paulista en la historia de la competencia.

Los dos equipos volverán ahora a un escenario que también conocen. Durante la Fase de Grupos se repartieron los triunfos como locales y Liga de Quito se impuso 2-0 cuando recibió a Mirassol en el Estadio Rodrigo Paz Delgado. Allí se reencontrarán el próximo jueves 20 de agosto, esta vez sin margen: después del 1-1 en Brasil, el ganador avanzará a los Cuartos de Final de la CONMEBOL Libertadores.

En el otro duelo del jueves, Corinthians volvió a apoyarse en una de las virtudes que mejor resultado le había dado al comienzo de la CONMEBOL Libertadores 2026. En un ‘Gigante de Arroyito’ que empujó a Rosario Central durante buena parte de la noche, el conjunto de Fernando Diniz resistió los intentos del local, sostuvo el 0-0 incluso después de quedarse con diez jugadores y trasladó la definición de los Octavos de Final a São Paulo.

La fortaleza defensiva no es una novedad para el Timão, una virtud que sumó Diniz a su libreto durante los últimos años. Su camino continental había comenzado con tres victorias consecutivas por 2-0, ante Platense, Independiente Santa Fe y Peñarol, sin recibir goles durante las primeras tres fechas de la Fase de Grupos. En Rosario necesitó recuperar aquella versión ante un adversario que acumuló más tiempo con la pelota y fue ganando terreno a medida que avanzaba el encuentro.

Rosario Central asumió el protagonismo desde la posesión e intentó acelerar cada vez que Ángel Di María y Jáminton Campaz encontraron espacios para recibir en campo contrario. El colombiano probó desde media distancia durante el primer tiempo y el conjunto dirigido por Jorge Almirón también buscó lastimar a partir de la pelota detenida, una vía que se volvió recurrente durante toda la noche. Corinthians, compacto y con Raniele como una pieza importante por delante de sus centrales, redujo los espacios cerca de Hugo Souza.

La oportunidad más clara de la primera mitad, sin embargo, fue brasileña. Cerca del descanso, Matheus Bidu apareció dentro del área después de una acción a balón parado y estuvo cerca de quebrar la paridad. Fue una muestra del plan visitante: aun sin controlar territorialmente el encuentro, Corinthians encontraba la posibilidad de amenazar cuando conseguía superar la primera presión del ‘Canalla’.

El escenario se inclinó todavía más hacia Rosario Central después del descanso. El local adelantó sus líneas, Di María aumentó su participación y Corinthians pasó cada vez más tiempo defendiendo cerca de su propia área. Las cifras acompañaron esa sensación: el conjunto argentino terminó con el 57% de la posesión, produjo 16 de los 21 remates del partido y ejecutó los 12 tiros de esquina de la noche. La diferencia territorial, sin embargo, no consiguió transformarse en el gol que buscaba Arroyito.

La exigencia para el equipo de Diniz aumentó a los 35′ de la segunda mitad, cuando Allan recibió su segunda tarjeta amarilla y dejó a Corinthians con diez futbolistas. Rosario Central dispuso entonces de sus últimos minutos para intentar romper la resistencia brasileña. Di María tuvo una de las aproximaciones más peligrosas poco después y el anfitrión cargó el área hasta el cierre, pero Hugo Souza y el bloque defensivo visitante consiguieron preservar el arco en cero.

El empate dejó todo abierto. Rosario Central se quedó sin el premio que buscó durante buena parte del encuentro, mientras Corinthians volvió a São Paulo habiendo recuperado una característica que había sido fundamental en el inicio de su campaña continental. El próximo jueves 20 de agosto, en la Neo Química Arena, ya no habrá margen: el ganador avanzará a los Cuartos de Final y una nueva igualdad llevará la serie a los penales.