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La roja  venció 2-0 a México para cerrar con una alegría su gira por Norteamérica y por su parte en la despedida de Lionel, Argentina goleó 3-0 a Benín en Buenos Aires

Chile superó por 2-0 a México en un amistoso internacional por fecha FIFA en el Estadio Los Angeles Memorial Coliseum, un duelo que marcó el cierre de la gira por Norteamérica para el conjunto dirigido por Nicolás Córdova.

La primera acción de peligro fue para el cuadro azteca, en los pies del lateral izquierdo Jesús Gallardo, quien sacó un remate potente y colocado exigiendo la estirada de Lawrence Vigouroux, recién a los 4 minutos.

Chile respondió a los 11′, con un ataque rápido de Gonzalo Tapia, quien encaró en velocidad, pero su disparo fue trabado en primera instancia y, en el rebote, encontró la resistencia del portero mexicano Álex Padilla. Como si se tratase de una repetición, Tapia tuvo una muy similar dos minutos más tarde, pero la zaga del ‘Tri’ estuvo más atenta y le pinchó el balón cuando se iba en demanda del arco.

Con el pasar de los minutos, La Roja comenzó a desplegar su esquema, con contragolpes rápidos encabezados por Tapia, Daría Osorio y Maximiliano Gutierrez. Precisamente, fue el jugador que milita en el fútbol ruso quien estuvo muy cerca de abrir la cuenta a los 29′, con una acción individual y un disparo que se fue a centímetros del marco.

Eso sí, México no tardó en contracargar, con un potentísimo disparo de Roberto Alvarado, el que se topó con los guantes seguros de Vigouroux, una de las grandes figuras del combinado chileno en el proceso iniciado por Nicolás Córdova.

En la parte final del primer tiempo no hubo mayores incidencias, con un conjunto chileno que se vio más enfocado en labores defensivas y más disciplinado, evitando caer en adversidades como expulsiones o tarjetas amarillas de otros partidos. De hecho, se fue sin amonestados al descanso.

En el complemento, Córdova realizó un cambio inmediato, enviando a Víctor Felipe Méndez al campo en lugar de Rodrigo Echeverría. Y en la primera aproximación fue nuevamente Tapia quien avisó, con un disparo que se fue por arriba del travesaño en una jugada preparada del equipo chileno.

Como si se tratase de una pelea de boxeo, los aztecas respondieron tras cartón, con otro remate de media distancia, en el cual esta vez Vigouroux dio rebote, pero fue asistido por Paulo Díaz y Jonathan Villagra, quienes conformaron la dupla de centrales en Los Angeles.

Chile se mantuvo fiel a su esquema y la paciencia dio resultados. Fue Maxi Gutiérrez, el más incisivo del ataque nacional, quien abrió la cuenta a los 54 minutos. Esto luego de un gran contragolpe iniciado por Tapia, que se conectó con «Guti» y este liquidó entre las piernas de Padilla, para el 1-0 de La Roja.

En tanto Lionel Messi se despidió ayer martes de la selección de Argentina tras 21 años de historia inolvidable con 126 goles, el último de penal en los 70 minutos de un partido ganado por 3-0 a Benín en Buenos Aires, y en una noche cargada de muchas emociones, homenajes y lágrimas.

Los 85.000 espectadores en el estadio Monumental cantaron hoy el gol 126 del capitán como si hubiese sido el de un título mundial. A los 70 minutos, Messi respiró profundo, tomó impulso y sacó desde el punto penalti un zurdazo potente que se le metió por el palo de su mano izquierda al portero de Benín Marcel Dandjinou.

Antes del tanto que puso la puntilla al partido contra una rocosa selección de Benín, Messi tuvo opciones de anotar en los minutos 6, 23, 26 y 32.

En el amanecer del segundo tiempo, (m.48) ejecutó un córner que viajó sin oposición hasta el centro del área pequeña de Dandjinou y sin dejar caer el balón, con un toque seco, apareció el central Nicolás Otamenti para marcar el 1-0.

Fue el pase del astro de 39 años que despide a un escudero de 38 que también se marchó hoy en su partido número 140. Y en el minuto 61 el joven talento Nico Paz apareció para marcar el segundo desde fuera del área con un lanzamiento de efecto, imposible para el portero.

Después del pitido final, el árbitro Fernando Véjar le regaló sus tarjetas al diez, los demás jugadores de ambas selecciones hicieron fila para saludarle y todos miraron al cielo para ver el espectáculo de luces formado por drones que reflejaron la figura de Messi y la camiseta que lució desde su debut en 2005.