Masters 1000 de Madrid: Finalmente Cristian Garín ingresó al cuadro principal
La tercera fue la vencida, púes tras caer en la qualy, después perder un sorteo para dos cupos entre tres jugadores, un nuevo retiro lo hizo meterse al cuadro principal.

La suerte cambio tras un día de espera para Cristian Garin (84°) que ingresó al cuadro principal del Masters 1.000 de Madrid como lucky loser (perdedor afortunado) tras la baja del neerlandés Botic van de Zandschulp.
El nacional se verá las caras mañana jueves al belga Alexander Blockx (69°), a quien se enfrentó en la polémica serie de Copa Davis de 2025 y a quien venció en aquella oportunidad y en caso de avanzar, jugará ante el estadounidense Brandon Nakashima (32°).
Recordar que el nacional perdió en la fase final de las clasificaciones por lo que quedó inserto en el sorteo de lucky loser, sin embargo, de tres tenistas entraban solo dos, siendo el chileno el perjudicado.
Ahora, con esta nueva baja, Garin no pasó por sorteo e ingresó al certamen hispano. Recordemos que los “perdedores afortunados” son una de las partes del reglamento de la ATP más curiosos que existen.
Es un resquicio que se le da a ciertos jugadores para entrar a un torneo desde la qualy, incluso si quedaron eliminados en la fase previa, a fin de reemplazar a un jugador que se tuvo que descartar por lesión justo antes del comienzo del cuadro principal.

Para optar a este beneficio, se deben tener varios requisitos, en cuanto a ranking y la ronda en que perdiste. Y, tras caer en la segunda ronda de la qualy del Masters 1000 de Madrid, Garin cumplía con todo: era el segundo cabeza de serie y llegó hasta la última instancia.
El tema es que no era el único. Luego de conocerse las deserciones del británico Jack Draper y del belga Raphael Collignon, el chileno entró a un terna de aspirantes para ocupar sus lugares en el main draw.
Los otros candidatos eran el argentino Marco Trungelliti (77°) y el estadounidense Patrick Kypson (90°), y los tres entraron a un sorteo -a puertas cerradas- para ver quiénes serían los dos “afortunados”.
Finalmente el trasandino y el norteamericano recibieron su segunda oportunidad, mientras que Garin quedó literalmente en la puerta del horno, viendo cómo su última chance de competir en el cuarto Masters 1000 de la temporada se diluía frente a sus ojos, pero una nueva deserción le dio la opción de poder jugar.
