hardenbrunson

Los Knicks remontaron un duelo complicado y en tiempo extra vencieron 115 a 104 a los Cavaliers en la primera final del Este

Los Cavaliers hicieron todo en el Madison, tanto para ganar como para perder el primer juego de las Finales del Este. Los Knicks remontaron 22 puntos en el último cuarto, forzaron el suplementario y vencieron por 115-104.

Y Jalen Brunson fue el gran responsable con 38 puntos, 15 de ellos en el último capítulo, seguido por 18 de Mikal Bridges. En la visita no alcanzaron los 29 puntos de Donovan Mitchell.

En el arranque del partido los Knicks marcaron el ritmo a partir de Brunson con 14 puntos junto a 10 de Hart. Además, defensivamente provocaron 11 pérdidas en la primera mitad de un Cleveland que fue de menor a mayor. La visita provocó un bajísimo 2/19 en triples y poco a poco creció, con 16 puntos de Mitchell y 7 de Harden, para darlo vuelta en los minutos finales y llegar al entretiempo arriba por 48-46.

A partir de un trabajo defensivo que provocó 16 pérdidas y un 17% de larga distancia, Cleveland tomó el control del tercer cuarto. Solo Brunson y algunas apariciones de Bridges le dieron esperanzas a los Knicks, mientras que Mitchell se siguió mostrando imparable, recibiendo ayuda desde el tiro de Merrill, para cerrar el tercero al frente por 83-69.

El dominio continuó en el comienzo del último capítulo, con un parcial de 10-2 para los Cavaliers que los llevó a una máxima de 22 puntos. Pero desde allí Brunson tomó el control total del juego con 15 puntos para liderar un tremendo parcial de 30-8 en 8 minutos que los llevó a igualar en 101 y forzar el suplementario.

Y la clave estuvo en una defensa a un Harden absolutamente improductivo (5/16 de campo y 5 pérdidas), al que Atkinson no sacó de la cancha a tiempo y cortó por si solo todos los circuitos de un equipo que hasta allí no mostraba fisuras, y una Barba a la que Brunson le anotó todos los puntos en este capítulo final, atacándolo constantemente. Allí Atkinson tardó demasiado en forzar algo más que un uno por uno y lo pagó carísimo.

Y ese momento implacable de New York se estiró en el tiempo extra, llevando a los Knicks a un parcial de 9-0 que los alejó por 110-101 a 1.50 del cierre. Aquí también la insistencia por dejar a Harden en cancha le siguió dando poco resultado, los locales cerraron un parcial de 44-11 desde los 8 minutos del último cuarto y se quedaron con una enorme victoria.