NBA: La final sigue siendo para la visita pues San Antonio ganó en New York
Los Spurs lograron vencer 115-111 a los Knicks y se ponen 1-2 en la gran final con el cuarto partido a jugarse este miércoles otra vez Madison Square Garden

Los Spurs se plantaron en un Madison que tuvo hasta a Donald Trump y se ganaron una vida más en la final. Fue triunfo de San Antonio por 115-111 ante los Knicks para descontar y dar el primer paso en la definición.
Victor Wembanyama fue figura con 32 puntos, seguido por 23 de Stephon Castle, 13 de Dylan Harper, 12 de De’Aaron Fox y Julian Champagnie, y 11 de Devin Vassell. En NY no alcanzaron los 32 puntos de Jalen Brunson, los 28 de OG Anunoby y los 16 de Josh Hart.
Con un Wemby sumamente agresivo en ofensiva, los Spurs tuvieron un gran arranque. 9 puntos del francés y 8 de Castle le permitieron sacar diferencias, además de una defensa sobra Towns que se sostuvo con regularidad todo el duelo. Del otro lado apareció Hart para sostener en la ofensiva a los suyos, cerrando el primer cuarto abajo por 33-22.
Como en los otros dos juegos, los Spurs volvieron a entrar en inseguridades llevados por el juego ordenado y físico de New York, que aprovechó cada distracción defensiva de San Antonio. A su vez, Brunson y Anunoby se activaron y llevaron a los Knicks a remontar para llegar al entretiempo dando vuelta el juego por 64-57.
De la mano de Anunoby y Brunson, los Knicks tuvieron las herramientas para sostenerse al frente ante los intentos de los Spurs. San Antonio chocó ante su irregularidad y lagunas desde la defensa en las ayudas. Sin embargo, en el momento más difícil de la visita apareció Harper desde la banca junto a Wemby para que los Spurs pasaran nuevamente al frente.
Ya en el capítulo final, los de Johnson tomaron el control con Wemby a la cabeza y sacaron hasta 10 de máxima. Brunson no bajó la guardia y junto a Anunoby New York se sostuvo en juego. Pero los Spurs sostuvieron su momentum a partir de apariciones de Champagnie, Vassell y Castle, mientras que Wemby dio el toque y Fox la estocada definitiva con un doble clave de media distancia para cerrar la victoria que les da vida en la final.
