NBA: Muere el legendario Don Nelson, segundo entrenador con más victorias en la historia
Falleció a los 86 años y dejó una huella que trascendió resultados: velocidad, espacio, triples e ideas que terminaron transformando el básquet.

Don Nelson, una de las grandes figuras de la historia del baloncesto estadounidense, ha fallecido a los 86 años. La noticia fue comunicada ayer domingo por su familia, que explicó que murió en paz y rodeado de sus seres queridos. Nelson deja tras de sí una trayectoria de más de seis décadas vinculada a la NBA.
Como entrenador, Nelson dirigió durante 31 temporadas a Milwaukee Bucks, Golden State Warriors, New York Knicks y Dallas Mavericks. Terminó su carrera con 1.335 victorias, la segunda cifra más alta de la historia de la NBA, sólo superada posteriormente por Gregg Popovich. Además, fue elegido tres veces Entrenador del Año y participó en 18 playoffs, aunque nunca logró alcanzar las Finales como técnico.
Su gran legado fue también táctico. Nelson desarrolló el conocido como ‘Nellie Ball’, un estilo revolucionario basado en quintetos pequeños, jugadores atléticos, velocidad y la búsqueda constante de desajustes. Una filosofía que se adelantó a su tiempo y que terminó influyendo en la evolución del baloncesto moderno.
Antes de convertirse en entrenador, Nelson fue un destacado jugador de los Boston Celtics y conquistó cinco anillos de campeón de la NBA en 11 temporadas. Los Celtics retiraron su dorsal 19 en 1978. Posteriormente, ya como técnico, tuvo un papel decisivo en la reconstrucción de los Mavericks al participar en la llegada de Dirk Nowitzki y Steve Nash, dos futuros miembros del Salón de la Fama.
Miembro del Naismith Memorial Basketball Hall of Fame, Nel Salón de la Fama de la NBA, Nelson también dirigió a Estados Unidos al oro en el Mundial de 1994 y entrenó dos veces en el All-Star. Tras abandonar los banquillos se instaló en Maui, donde cultivó flores, café y cannabis y, tras los devastadores incendios de 2023, cedió sus propiedades a familias que habían perdido sus hogares. Su personalidad, su carácter innovador y su manera de entender el baloncesto dejan una huella imborrable en la NBA.
