Liga Nacional Basquetbol: Puerto Montt al Big 8 el dia que nos dejó Carlos Iglesias
De visitante vencieron en tiempo extra a Colo Colo por 86 a 84 con un triple en el último segundo de Mitchel Watkins, al mejor estilo del “Loco” que se nos fue

En un cierre de infarto Puerto Montt se llevó el Juego 2 para cerrar la serie ante Colo Colo y sellar su clasificación a la fase nacional. Este segundo partido se disputó ayer sábado a partir de las 20:30 horas en el Gimnasio Municipal Irene Velásquez de Puente Alto.
Allí es donde el Cacique hace de local y estába obligado a ganar para estirar la llave a un tercer juego de definición en Puerto Montt, pero pese al apoyo de la hinchada alba cayeron 86 a 84.
El primer cuarto fue para la visita por 20 a 16 pero el segundo se lo llevó el local por 26 a 18 y así al descanso largo ganaba Colo Colo por 42 a 38.

El tercer periodo fue para P Montt por 23 a 15 lo que dejaba un global de 61 a 57 a su favor y los últimos 10 minutos fueron de los albos por 19 a 15 para terminar igualados en 76.
En el suplementario se manejó mejor la visita y venció por 10 a 8 con un espectacular triple de Mitchel Watkins en el mismo momento que sonaba la chicharra del final del partido.

Pero la noticia de ayer y lo expreso La Liga Nacional de Básquetbol fue el lamentable fallecimiento de Carlos Osvaldo Iglesias Báez, el querido “Loco” Iglesias, una de las figuras más reconocibles y carismáticas de la historia del básquetbol chileno.
Nacido en Buenos Aires el 15 de noviembre de 1955, Iglesias llegó a Chile en 1977 para incorporarse a la Unión Deportiva Española de Temuco. Desde aquel momento construyó una relación inseparable con la capital de La Araucanía, ciudad que adoptó como propia y en la que desarrolló buena parte de su vida deportiva y familiar. En 1988 obtuvo la nacionalidad chilena.
Como jugador destacó en la posición de base, vistiendo las camisetas de la Unión Deportiva Española de Temuco y Universidad de Concepción durante los primeros años de la Dimayor. También dejó una profunda huella en Deportivo Roca, club argentino al que reforzó durante la década de 1980 y donde fue reconocido como uno de los grandes ídolos de su historia.

Su personalidad, liderazgo y conocimiento del juego encontraron posteriormente una nueva expresión desde la dirección técnica. En 1994 alcanzó uno de los mayores hitos de su carrera al conducir a la Universidad de Temuco al título de la Dimayor, después de superar por 4-2 a Universidad de Concepción en la serie final.
A lo largo de su extensa trayectoria también dirigió a Universidad Autónoma, Puente Alto, Ancud, Provincial Llanquihue, Puerto Varas, CEB Puerto Montt y Español de Talca, entre otras instituciones.
Precisamente con el conjunto talquino volvió a alcanzar la máxima gloria. En la temporada 2012-2013 condujo al “Quijote” al título de la Liga Nacional de Básquetbol, tras vencer por 3-1 a Boston College. Esa consagración lo convirtió en uno de los entrenadores que lograron ser campeones tanto en la histórica Dimayor como en la Liga Nacional.

Más allá de los resultados, Iglesias dejó una marca construida desde la pasión, la frontalidad y una manera profundamente intensa de vivir el básquetbol. Fue formador, entrenador y referente de distintas generaciones, además de un permanente defensor del desarrollo de la disciplina en Temuco y el sur del país. Durante sus últimos años continuó ligado al deporte local y al proyecto del Liceo Pablo Neruda.
Su trayectoria y las innumerables historias que protagonizó dentro y fuera de las canchas quedaron plasmadas en el libro Iglesias, bendita locura, escrito por Carlos Álvarez y presentado en enero de 2026 en el Teatro Municipal de Temuco. La publicación se transformó en un reconocimiento en vida y en una muestra del cariño que despertó en toda la comunidad cestera.
Desde 2023, el “Loco” enfrentaba un complejo cáncer pulmonar. En medio de aquella lucha volvió a expresar el espíritu que lo acompañó durante toda su carrera: “La voy a pelear, como lo he hecho siempre”. La Liga Nacional de Básquetbol entrega sus más sinceras condolencias a su familia, amistades, excompañeros, jugadores, clubes y a toda la comunidad del básquetbol de Temuco. Carlos Iglesias deja una huella que permanecerá en la historia de nuestro deporte. Hasta siempre, Loco.
